miércoles, 21 de septiembre de 2011

:))

Y sí, llegó el día en el que nos dimos cuenta de que la vida está para reírte de ella, y no con ella; que si nos caemos, solo tenemos que levantarnos; que no nos importe el pasado pero que siempre lo tengamos en cuenta; que olvidemos la teoría de vivir para un futuro pero que no se nos olvide; que la vida es alegrarnos los viernes y jodernos los lunes, salir un sábado y estar de resaca los domingo, gritarle a las personas que quieres que las quieres y gritarlas lo peor en los malos momentos pero saber pedir perdón, tener las cosas claras y decidirnos en el último momento, jugar con fuego y quemarnos; hacer locuras sin parar y que no nos importe lo que piensen los demás, ponernos guapas para el amor de nuestra vida y después pasar de él porque sí, abrazarnos a quien nos abrace, se enfade quien se enfade y no abrazar a los que parece que les da vergüenza estar abrazado contigo. Porque sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Él, sólo él.

Le quiero cuando me hace sonreír, le quiero cuando me besa, le quiero cuando me dice que me quiere, le quiero cuando estamos juntos, le quiero cuando me abraza, le quiero cuando me mira, le quiero cuando me consuela, le quiero cuando me hace reír. Le quiero en los momentos maravillosos que me da. Pero también le quiero cuando discutimos, le quiero cuando hace que le odie, le quiero cuando me hace de rabiar, le quiero cuando me saca de quicio, le quiero cuando no le veo, le quiero a cada segundo de mis días.

viernes, 9 de septiembre de 2011

No saben que nos amamos.

Venga vale, vamos a dejar de jugar a que nos queremos, vamos a dejar que nos separen y vamos a dejar que el mundo se acabe mientras no estemos juntos. Porque ellos no saben que cuando el mundo acabe yo te seguiré esperando en otra vida, porque nadie se ha enterado que si nos separan te cogeré tarde o temprano con más ganas y les demostraré que dejamos de jugar precisamente cuando empezamos a querernos. Y es que ellos no se ha enterado que si tú caes yo te levanto.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Arrepentirse de todo, no es volver atrás, arreglarlo y salir otra vez con la cara descubierta. Es intentar olvidar lo que has hecho e imaginar que no pasó, que en ese periodo de tiempo tú estabas en otro lugar, en otro momento y sobre todo haciendo lo correcto, no haciendo lo que has hecho.
Ser infiel no es dejar de amar, es dejar de respetar. La carne es débil, muy débil pero el corazón debería ayudar, aunque no es así. No es fácil mirar a la cara a la persona que amas sabiendo que él sigue ahí ajeno a todo, confiando en tí, pensando que todo es igual de maravilloso que siempre y diciéndote que te ama y que eres lo mejor que le ha podido pasar; es duro, la conciencia es muy traicionera.
Olvida y sigue adelante, confesar sería lo politicamente correcto pero perder lo que más amas en la vida por un absurdo y ridículo beso que no llegó a más sería la tontería más grande del mundo. Pero recuerda que una vez la conciencia te lo perdona, dos no, y amar es respetar pequeña.

lunes, 22 de agosto de 2011

Recuerda que siempre se acaba sonriendo.

-Y si tienes que llorar, llora pequeña. ¿Desde cuándo está mal llorar?

Hay veces que incluso llorar ayuda a aclarar las ideas, llorar no es malo, no siempre es malo...llora pequeña. ¿Lo necesitas? Hazlo.
Llora como lloran los bebés, es el momento, quizás mañana ya tengas que llorar sin querer llorar. Hoy lo necesitas, llora como llorabas cuando tus papás te castigaban, llora y desahogate, antes de que explote tu bomba, llora pequeña, llora. Quizás llorar parezca de tontas, de sensibles, de niñatas...pero las niñas malas también lloran. Si hasta los chicos malos lloran, tú...tú llora. Mañana es tarde, llora pequeña, hazlo.
No siempre es necesario llorar pero...lo harás tarde o temprano y tú sabes, pequeña, que llorar sola no siempre es mejor. Pero llora ¿por qué no? Por llorar no vas a ser menos ni más, simplemente vas a llorar...recuerda, todo el mundo llora. Es necesario, tú lo necesitas pequeña, lo sabes. Hazlo. Llorar es de valientes, no todo el mundo sabe llorar, pero tú si, sé que lo has hecho otras veces. Eres fuerte, sí, pero no de mentira. Llora pequeña llora y si tienes que gritar, grita pequeña y si tienes que patalear, hazlo, ¿por qué no? No puedes ser siempre la fuerte y la mala, no, no puedes y lo sabes. Tú eres tú, ni más ni menos, tú y llorar, gritar y patalear no va a hacer que dejes de serlo. Llora ,pequeña, llora. Y qué si se te corre el maquillaje, no eres menos sin él. No te van a dejar de querer por ser tú, simplemente tú. Pequeña ¿crees que llorar por dentro te va a valer? sabes que no pequeña, lo sabes. Sé valiente, no tanto chuleas de serlo, pues demuéstralo, llora pequeña llora, enfádate, encárate...pero esta vez llora, demuestra que sientes...nunca fue malo sentir, porque ¿tú sientes? sí, sé que sientes.
Llora pequeña, llora antes de que tu corazón llore quizás en ese momento ya llorar no sirva.
Llora pequeña llora.

viernes, 5 de agosto de 2011

Ser feliz tiene nombre de hombre.

Hoy he retrocedido diez meses de mi vida. Me he ido atrás y me he puesto a recordar lo bonito que fueron esos días, esos momentos en los que tú llegaste a mi vida. Nada podía ser más complejo y más raro que esos días en los que mi cabeza me decía unas cosas y mi corazón otras. Lo recuerdo con una maravillosa sonrisa en la boca, fueron unos días horribles que acabaron en magia. Sí, magia, lo nuestro es magia; tan increíble y surrealista como ella. Hace diez meses cambiaron muchas cosas en mí, deje de vivir para un mí para pasar a vivir para un nosotros, deje de creer que nunca llegaría un poquito de felicidad a mi vida, empecé a creer que sí había alguien que me podía querer tal y como soy, me ilusioné con la ilusión de alguien que no fuera yo, me convencí que el amor y la amistad van de la mano, comencé a darme cuenta que él era para mí y yo para él. Creo que desde hace diez meses confío en el amor más que en nada en esta vida. Porque hoy miro hacía atrás y veo diez meses pero espero que estos se multipliquen, porque desde que él está soy bastante más feliz.

sábado, 30 de julio de 2011

Vestida con una sonrisa.

No hay cosa que más desee una mujer que el hecho de sentirse deseada. Probablemente es porque nuestra manera de ser siempre va a ser un poquito más superficial y algo más inseguras. Eso no quiere decir que seamos frías y sólo nos fijemos en el exterior pero sí que nos gusta estar guapas, sentirnos especiales, miradas y ante todo envidiadas. Nos gusta maquillarnos para destacar nuestra belleza, el rojo carmín en nuestros labios y pestañas infinitas. Un vestido perfecto y acorde a nuestro cuerpo, el más bonito jamás visto. Unos tacones clásicos, que estilices nuestras piernas y parezcan increíblemente largas. Nos gustan los bucles en el pelo o el liso más extremo, nos gusta destacar. Esa sensación de que tu novio no te quiere soltar la mano ya que está orgulloso de lo que de él cuelga. Esa manera de andar, segura, sabiendo que gustas, que te miran envelesados, nos fascina saber que hemos acertado, que gustamos y que nos podemos comer el mundo. Pero si algo he aprendido es que eso es solo una apariencia y que no hay nada de nada que haga a una persona más guapa y más especial que una sonrisa y ese brillo natural de tu mirar.